Espeleología boliviana

Bolivia es un país andino que posee pocas regiones kársticas. La primera exploración espeleológica censada es la del equipo Spéléo Club de París en Umajalanta (Torotoro, en el Norte de Potosí) en 1966. Veinte años después, de 1986 a 1990, un grupo de amigos franceses bajo la batuta de Jean Loup Guyot (GSBM) retoma la exploración de las cavernas de Bolivia, principalmente en el macizo de Torotoro. Este grupo, bautizado como Chuflay, explora también las cavidades de los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, todas de poca extensión. En Torotoro, los descubrimientos dan un gran brinco hacia adelante durante las expediciones Bolivia 88 e Inca-Sport 88, por unos espeleólogos del Gard (Francia), y en 1989 la caverna de Umajalanta tiene un desarrollo de 4600 m.

En 1995, los espeleólogos de Zagred (Croacia) exploran a su vez el macizo de Torotoro. El GSBM vuelve a Torotoro durante la expedición Torotoro 97, a solicitud del Parque Nacional de Torotoro, para un estudio sobre las cavernas y los cañones del macizo. Ese mismo año 1997, dos grupos franceses llegan a Torotoro, bajo la dirección de Bruno Verhoeven (GS FLT La Tronche) y Marc Pouilly (GSD, Lyon), que viven en La Paz y Cochabamba. En 1998, una expedición internacional Akakor (Italia, España, Brasil, Bolivia) llega a Torotoro, justo después de una expedición del GSD (Francia). En 2004 y 2005, el GSD (Lyon) continúa las exploraciones sobre el macizo con el guía Mario Jaldin. El GSBM regresa nuevamente al macizo en 2008 y en 2010 para recolectar espeleotemas, dentro del marco de un estudio regional del paleo-clima, mientras que el grupo Akakor vuelve a Torotoro en 2009 [Histórico de las exploraciones].

Para esta fecha, unas cuarentas cavernas fueron censadas en el país, con un total de 9 km de galerías topografiadas, de las cuales 6.8 km, fueron realizadas por el GSBM [Referencias bibliográficas]. Hoy en día, las tres cuevas las más extensas de Bolivia son la Caverna de Umajalanta (4.6 km) y la Resurgencia de Chiflonkhakha (0.7 km) en Torotoro (Charcas, Potosí), y la Cueva de San Pedro (0.5 km) en Sorata (Larecaja, La Paz). Las tres cuevas las más profundas son la Cueva de la Natividad (-170 m), la Cueva Tino (-150 m), y la Caverna de Umajalanta (-144 m), todas situadas en Torotoro (Charcas, Potosí).


Más informaciones : Guyot J.L., Marcantoni O., Baby P. (1992). Cavernes boliviennes. Bulletin du Groupe Spéléologique Bagnols Marcoule, 14: 81-97. [enlace]

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